La playera se puso pesada, y eso dice algo
Hace cinco años una playera de 240 gramos era rara. Hoy es lo que pide quien quiere que su playera no termine de trapo.
El gramaje es cuánto pesa un metro cuadrado de tela. Suena a dato de ficha técnica y es, de lejos, lo que más determina si una playera se siente barata o no.
La playera promocional de toda la vida ronda los 150 gramos. Es ligera, es económica y cumple su función: se reparte, se usa unas veces y se olvida. El problema es que eso ya no es lo que mucha gente quiere de una playera con su logo.
Qué cambió
Lo que cambió es a qué compite tu playera. Antes competía con otras playeras promocionales. Ahora compite con lo que la persona ya tiene en el clóset, que en los últimos años se volvió más pesado y con mejor caída.
Cuando alguien recibe una playera de 150 gramos y en su cajón tiene una de 220, no hace una comparación consciente. Simplemente se pone la otra.
Una playera que no se usa costó el cien por ciento de lo que pagaste.
Qué significa cada número
- 140 a 160 gramos. Ligera. Para evento masivo, carrera, activación de un día. Se transparenta un poco en colores claros.
- 170 a 190 gramos. El punto medio. Es lo que hoy se siente "normal" y probablemente lo que debería ser tu opción por defecto.
- 200 a 240 gramos. Pesada, con caída. Es la que se siente de marca y no de evento. Para equipo interno, para merchandising que vas a vender, para regalo.
El corte también se movió
El corte oversize dejó de ser una cosa de moda joven y se volvió una categoría. La diferencia real no es que sea más grande, es que el hombro cae por debajo de donde cae tu hombro, y eso cambia toda la silueta.
Funciona especialmente bien con gramaje alto, porque el peso de la tela sostiene la caída. Un oversize en tela ligera se ve como una playera que te queda grande, que es exactamente lo contrario de lo que se busca.
Garment dye, que es el detalle que no se explica
Casi toda la ropa se tiñe antes de confeccionarse: se tiñe la tela y luego se corta. El garment dye va al revés: se confecciona la prenda en crudo y se tiñe ya hecha.
La consecuencia es que el color entra de forma ligeramente desigual, incluyendo las costuras, y la prenda sale con una variación sutil que se parece a una playera que ya se usó. También significa que dos piezas del mismo lote no son idénticas, lo cual es parte del atractivo y hay que decirlo de frente a quien espera uniformidad total.
Si lo que quieres es que tu playera parezca de marca de ropa y no de empresa, esto hace más que cualquier otra decisión.
El hilo importa tanto como el peso
Dos playeras del mismo gramaje pueden sentirse completamente distintas, y la razón suele ser el tipo de hilo.
El algodón cardado es el estándar: el hilo lleva fibras cortas y largas mezcladas, queda un poco irregular y la superficie se siente rústica. Es resistente y es lo que trae la mayoría de la playera promocional.
El ring spun pasa por un proceso que alinea y tuerce las fibras, así que el hilo queda más fino y parejo. La playera se siente notoriamente más suave al mismo peso, y el estampado se ve mejor porque la superficie es más lisa.
El peinado va un paso más: se retiran las fibras cortas antes de hilar. Es el más suave y el que menos pelusa suelta con el tiempo.
Si tienes que elegir entre subir el gramaje o subir la calidad del hilo con el mismo presupuesto, en una prenda que se va a traer puesta conviene el hilo. El peso se aprecia al tocarla en la entrega; la suavidad se aprecia todo el día.
Dónde sí conviene la ligera
Nada de lo anterior significa que la de 150 gramos esté mal. Hay casos donde es la correcta:
- Cuando vas a repartir cientos de piezas en un evento de un día.
- Cuando hace mucho calor y la prenda es para trabajar, no para verse.
- Cuando el diseño lleva estampado grande a todo color, porque la tela ligera recibe mejor la tinta y la prenda no se vuelve rígida.
La pregunta no es cuál es mejor. Es qué va a pasar con la playera después del día que la entregas. Si la respuesta es "se la va a poner otra vez", el gramaje importa. Si la respuesta es "cumplió", la ligera está bien y no hay por qué pagar de más.